AYO se adapta

A causa de la pandemia, AYO debe adaptarse para seguir llevando a cabo los proyectos de manera telemática.

El 11 de marzo de 2020 fue un día histórico para España. Cesó la actividad de los colegios a causa de la pandemia y tras la declaración del estado de alarma el 14 de marzo, nos vimos obligados a confinarnos. En ese momento AYO comienza a trabajar a contrarreloj para poder continuar su trabajo.

Destaca la labor de adaptación de Proyecto Impulso. Tras hablar y coordinar con el Centro Padre Piquer, habilitamos las herramientas necesarias para poder realizar las sesiones de mentora one-to-one de manera telemática. Ello ha implicado un gran compromiso y esfuerzo por parte de los mentores, muchos de los cuales han tenido que descubrir y familiarizarse con herramientas de comunicación totalmente ajenas hasta ahora.

Tanto por la brecha digital que afecta a muchos de los jóvenes del programa, y que en este contexto ha quedado patente como gran acelerador de la exclusión, como por las dificultades intrínsecas a la situación personal de los participantes, alguna de las relaciones de mentoría no han podido continuar con “normalidad” y otras muchas se enfrentan a una gran incertidumbre. Queremos no obstante subrayar la rapidez y voluntad con la que tanto el equipo de mentores, estudiantes y colaboradores se han adaptado a los retos de las nuevas circunstancias.

Se avecinan meses complicados, llenos de retos e incertidumbre, pero desde AYO sabemos que avanzaremos y nos adaptaremos para seguir generando oportunidades para quienes más lo necesitan.

Una iniciativa de colaboración entre: